Desde que el periodista me mandó al carajo mi vida ha estado bastante desbalanceada en el ámbito sentimental. Al principio buscaba consuelo por todas partes. Después de meses de rogarme le di el sí a un chico ciclista con el que me había acostado poco antes de conocer a mi ex novio pero que en realidad no me gustaba. A la semana me dejó por zorra. En realidad quiero al muchacho. Es un tipo de lo más bueno pero no me gusta y no pude evitar mirar de reojo los hombres que desfilaban en las aplicaciones de golfería en mi tableta.
Después del ciclista me enredé con varias conquistas; incluyendo un sordomudo musculoso que me gustaba muchísimo pero con el que tenía serios problemas de comunicación. Otra conquista fue un maduro que al principio me gustó bastante. Tenía un pene grande y jugoso que me fascinó mamar hasta hacerlo explotar más de una vez. Pero el hombre era principalmente pasivo y un día descubrí que tenía unas verrugas allí detrás y lo dejé por la paz.
Después de varios acostones de una noche y cosas parecidas conocí a un lindo y dulce chico que me prometió su amor eterno. Un oso guapo y peludo como me gustan. Todo fue muy bien por unas semanas hasta que se volvió frío y cortante. No recuerdo cuando fue la última vez que lo vi. Aún me mensajea de vez en cuando y se auto denomina "mi novio". Pero me ha dejado plantado muchas veces y ya me cansé de esperarlo. El otro día tuve la curiosidad de entrar a una app de golfería (sólo para ver si él estaba) y allí estaba. Me decepcionó bastante porque hasta ese entonces yo me había portado muy bien.
Por último hay dos "chasers" (cazadores de osos) que me agregaron al Facebook sin siquiera conocerme intentando robarse mi corazón. Salí con uno de ellos el miércoles. Besa muy bien y es muy divertido y gracioso pero no me convence del todo. Con el otro, que es el más guapo, tengo planeado salir la próxima semana.
En general mi vida amorosa está descrita en la canción de arriba. Muchos hombres intentando acostarse conmigo y que desparecen tan fácilmente como aparecen cuando logran su objetivo. Extraño tanto al periodista que a veces pienso que moriré pero no logro sacarme de la cabeza que él fue otro de esos hombres que querían algo de mí pero no a mí. Aún no puedo matar a ese monstruo que vive dentro de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario