Abrir un frasco de café nuevo, comerse una barra de chocolate sin morderla ni una sola vez, caminar por la calle y que un chico guapo te sonría. Son placeres simples pero hacen que la vida parezca menos basura de lo que en realidad es. Entre esos dulces placeres de la vida para muchos se encuentra el venirse dentro, sobre o encima de alguien pero al final gracias a alguien. Ese no es mi caso.
Supongo que es algo extraño que alguien que prácticamente se dedica a la prostitución a medio tiempo no pueda eyacular a menos que sea por medio de la masturbación. Esa es la realidad, mi realidad. No puedo venirme a menos que use mi propia mano. Y es una gran mierda, he pasado todo este tiempo aprendiendo a hacer feliz a la gente y ahora, sin mucho esfuerzo, puedo hacer que alguien termine en cinco minutos usando un solo músculo pero a mí me toma horas venirme. ¿Me estoy convirtiendo en mujer?
Pero no siempre fue así. Antes podía hacerlo. No estoy diciendo que siempre sucedía porque, en realidad, siempre me ha costado pero pasaba. Los mejores orgasmos que he tenido, haciendo a un lado la actividad masturbatoria, me los dio A. Me siento estúpido al seguir hablando de A pero no puedo evitarlo. A es el mejor sexo que he tenido, por mucho, y no puedo evitar echarlo de menos. Extraño el sexo pero a él no. Puede que suene cursi pero, su pene me hace falta. Cuando recuerdo nuestro tiempo juntos escucho en mi mente a Madonna cantando Like a Virgen. Así me sentía cuando él me tocaba y eso era especial.
Realmente no sé que hacer para sobrepasar este bloqueo. Lo he intentado con un número digamos... suficiente de hombres. Pero ninguno puede darme un orgasmo. Por más sexo salvaje, tierno, fogoso, sucio o de cualquier otro que tenga me siento... insatisfecho.
Supongo que eso es todo lo que quería escribir. Como de costumbre, tengo insomnio, ya pasan de las 3 y no tengo ni un poco de sueño. Estoy aquí, esperando el amanecer, preguntándome: ¿dejaré algún día de sentir que algo me falta?, ¿encontraré a otro alguien que me haga sentir virgen otra vez?
Ojalá que alguno de vosotros lectores sepa lo que me está pasando y pueda ayudarme. Ya no estoy seguro si esto es depresión o es algo más difícil de controlar.
martes, 30 de julio de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
Were the World Mine. Gay stuff I like.
The course of true love never did run smooth.
Were the World Mine es un musical inspirado en la obra de Shakespeare "Sueño de una noche de verano" (A Midsummer Night's Dream). Es una adorable historia sobre un chico gay que vive en un poco tolerante pueblo de Estados Unidos y sobre como, gracias a su profesora de literatura (hada madrina), concibe mágicamente una flor con la propiedad de liberar un líquido especial capaz de hacer que la gente se enamore de la primera persona que vea después de ser rociada por dicho líquido.
Es una película muy, muy, MUY gay y me resulta completamente adorable y enternecedora. Podría verla una y otra vez sin cansarme. El protagonista y su interés romántico en la historia son personificados por dos actores verdaderamente bellos y talentosos; lo que le da buenos buenos puntos al filme. Y la música es muy buena también.
Os dejo el trailer:
Were the World Mine es un musical inspirado en la obra de Shakespeare "Sueño de una noche de verano" (A Midsummer Night's Dream). Es una adorable historia sobre un chico gay que vive en un poco tolerante pueblo de Estados Unidos y sobre como, gracias a su profesora de literatura (hada madrina), concibe mágicamente una flor con la propiedad de liberar un líquido especial capaz de hacer que la gente se enamore de la primera persona que vea después de ser rociada por dicho líquido.
Es una película muy, muy, MUY gay y me resulta completamente adorable y enternecedora. Podría verla una y otra vez sin cansarme. El protagonista y su interés romántico en la historia son personificados por dos actores verdaderamente bellos y talentosos; lo que le da buenos buenos puntos al filme. Y la música es muy buena también.
Os dejo el trailer:
martes, 23 de julio de 2013
Mis poderes de clarividencia
Este último par de semanas he estado deprimido. Intenté, con todas mis artes románticas, conquistar a un chico que me gustaba. Probé la monogamia como no lo había hecho desde mis tiempos con A. Lo llevaba a citas y le compraba flores. Me sentía bien con él. Pero un día sin más, dejó de contestarme el teléfono. Me atormentó por días que lo último que me dijo fue "yo también te quiero" y luego desapareció. Entonces empezaron los sueños raros.
A veces, por ninguna razón, me da insomnio. No duermo ni cinco minutos por las noches pero, en el día, me quedo dormido en cualquier parte. Es cuando las visiones más vívidas aparecen. Fue así como lo vi todo. Lo vi con él, lo vi borrando mis mensajes y vi otras cosas sin tanta importancia pero que aún así son bastante acertadas.
Gracias a un amigo en común supe que no sólo mi sueño era preciso en el hecho de que me habían cambiado por otro. También predijo con exactitud por quien. Es un poco raro que lo cambien a uno por alguien con el mismo nombre. O al menos cuando lo ves en un sueño, es alucinante.
No soy una persona espiritual. Sé que mi subconsciente simplemente procesó la información que antes ya había recibido. Había señales de que esto sucedería pero me negaba a verlas. Ahora me doy cuenta de que debo prestar más atención a las intenciones de la gente y no dejarme cegar por un enamoramiento estúpido. Pero al final ya no me importa.
Algún día os contaré más de mis visiones. Como la vez que predije con exactitud que mi padre se accidentaría en el trabajo una semana antes de que pasara. O de mi habilidad para detectar que alguien miente (mientras no sea nadie del que me haya enamorado). Pero no es nada del otro mundo. Las visiones de mi madre, esas sí son algo más profesional. Mi madre es casi capaz de leer la mente cuando entra en sus estados raros.
No tengo mucho más que contar. Sigo de vacaciones y no he hecho nada interesante, aún. Pero tengo una cita mañana con un chico, un maduro guapo que me habla bonito y me llama "chiquito". Típico. A parte de eso P me invitó a salir. Eso sí es algo raro. P no me había invitado a salir jamás. Aunque yo lo he invitado a él varias veces (y en todas me ha dicho que no o me ha cancelado). Supongo que esta vez ya no puede con su soledad. Recientemente, el último gran amor de su vida (el tipo más pedante que haya conocido) le ofreció ser simplemente amigos con derechos. Hasta donde sé, hubo una gran pelea y luego dejaron de hablarse definitivamente.
Tengo la tentación de cancelarlo en el último minuto pero no lo haré. Creo que mejor seré una buena persona y le ofreceré mi más sincera amistad y nada más. Sé que mi moral es algo relajada pero a final de cuentas no soy ni puta de profesión ni tampoco el plan B de nadie. Merezco algo de respeto.
Eso es todo por el momento. Si alguna de mis citas sale bien o desastrosa de seguro lo escribiré. Besos para quien me lea. Ciao!
jueves, 18 de julio de 2013
Vacaciones. Triste decepción
Llevo varias semanas de vacaciones y ya ahora están como a la mitad. Todo lo que quería hacer se fue al diablo como siempre. No conseguí empleo y en realidad no he estudiado nada (aunque eso aún lo puedo hacer).
Como siempre estoy solo. Por un instante creí haber encontrado a alguien pero terminó botándome, como los demás. Triste, triste, triste... Pero no quiero hablar de eso. Empiezo a darme flojera a mí mismo. Mi vida me da flojera con la tragicomedia en que se ha convertido. ¡¡Aburrido!! Volveré a ser yo; pero no el yo de hace unos meses, me refiero al yo de hace un año aproximadamente. El yo que por primera vez llevó a un hombre desconocido a su habitación y no le importó nada. Ya lo he decidido. Me importa una mierda el amor. Es más, es posible que ni exista, ¿por qué debería importarme algo que tal vez ni exista?
Cambiando el tema, no había escrito nada en tanto tiempo porque, en verdad, no tenía nada que escribir. Nunca he mencionado mi ciudad natal, el lugar en el que estoy ahora, Toluca de Lerdo. Un hoyo en la tierra que por razones desconocidas es la ciudad capital de un hoyo aún más grande: El Estado de México. Es verdad cuando digo que no tenía nada que escribir porque en realidad no había hecho nada, hasta ayer. Tal vez me he acostumbrado al ritmo frenético de México D. F. Pero ahora me parece que aquí no tengo nada que hacer.
Decidí preguntarle a Google cómo podía divertirme en Toluca. Terminé en un foro de cruising. Extraño... aún no estoy seguro como caí en ese sitio pero encontré información interesante. Supuse que los baños de un Soriana o los de la terminal de autobuses después de las 8 de la noche era algo peligroso así que elegí una opción más segura, otro cine porno.
Tal vez ahora mi relato se ponga repetitivo pero en realidad no hay mucho que hacer por aquí. En fin, decidí ir a conocer el Cine Apolo, cerca de la terminal de autobuses de la ciudad de Toluca.
El sitio donde se encuentra el susodicho cine es en realidad feo. Es un área un tanto peligrosa de la ciudad y me asustaba un poco la idea pero, como ya mencioné antes, me sentía algo deprimido y aburrido a más no poder y entonces me armé de valor y me encaminé a ese sitio de perdición a ver si conseguía una mamada. Ya en el cine me sentí un tanto mejor. El lugar es nuevo y luce mucho más higiénico que el Savoy. Además, había muy poca gente.
Es un cine pequeño, con dos salas en las que exhiben pornografía heterosexual. No hay puertas, eso se siente algo extraño, sólo hay unas cortinas gruesas. Y hay un tipo con una lámpara, que cada cierto rato, te interrumpe mientras estás en plena acción. Pero a parte de eso no estuvo mal.
Conseguí lo que quería (por supuesto). Un chico delgado, muy obvio y barbón. Para nada mi tipo, excepto por la barba. Tuvimos un buen faje, una conversación bastante floja y nada más. Luego me alejé de allí y fui a buscar un recuerdo de la infancia.
Lo último de mi día fue comer en una churrería a la que iba mucho cuando aún vivía aquí. "Los Churros Galácticos". Me encanta el supergaláctico cubierto de chocolate y granillo de colores además con relleno de chocolate, leche condensada, cajeta o mermelada... (babeando). Mi rico churro y un chocolate (nunca es demasiado chocolate) fueron lo mejor para mi depresión.
Eso es todo por ahora. Escribiré cuando tenga alguna otra cosa interesante que escribir. Mientras tanto. ¡Adiós!
Como siempre estoy solo. Por un instante creí haber encontrado a alguien pero terminó botándome, como los demás. Triste, triste, triste... Pero no quiero hablar de eso. Empiezo a darme flojera a mí mismo. Mi vida me da flojera con la tragicomedia en que se ha convertido. ¡¡Aburrido!! Volveré a ser yo; pero no el yo de hace unos meses, me refiero al yo de hace un año aproximadamente. El yo que por primera vez llevó a un hombre desconocido a su habitación y no le importó nada. Ya lo he decidido. Me importa una mierda el amor. Es más, es posible que ni exista, ¿por qué debería importarme algo que tal vez ni exista?
Cambiando el tema, no había escrito nada en tanto tiempo porque, en verdad, no tenía nada que escribir. Nunca he mencionado mi ciudad natal, el lugar en el que estoy ahora, Toluca de Lerdo. Un hoyo en la tierra que por razones desconocidas es la ciudad capital de un hoyo aún más grande: El Estado de México. Es verdad cuando digo que no tenía nada que escribir porque en realidad no había hecho nada, hasta ayer. Tal vez me he acostumbrado al ritmo frenético de México D. F. Pero ahora me parece que aquí no tengo nada que hacer.
Decidí preguntarle a Google cómo podía divertirme en Toluca. Terminé en un foro de cruising. Extraño... aún no estoy seguro como caí en ese sitio pero encontré información interesante. Supuse que los baños de un Soriana o los de la terminal de autobuses después de las 8 de la noche era algo peligroso así que elegí una opción más segura, otro cine porno.
Tal vez ahora mi relato se ponga repetitivo pero en realidad no hay mucho que hacer por aquí. En fin, decidí ir a conocer el Cine Apolo, cerca de la terminal de autobuses de la ciudad de Toluca.
El sitio donde se encuentra el susodicho cine es en realidad feo. Es un área un tanto peligrosa de la ciudad y me asustaba un poco la idea pero, como ya mencioné antes, me sentía algo deprimido y aburrido a más no poder y entonces me armé de valor y me encaminé a ese sitio de perdición a ver si conseguía una mamada. Ya en el cine me sentí un tanto mejor. El lugar es nuevo y luce mucho más higiénico que el Savoy. Además, había muy poca gente.
Es un cine pequeño, con dos salas en las que exhiben pornografía heterosexual. No hay puertas, eso se siente algo extraño, sólo hay unas cortinas gruesas. Y hay un tipo con una lámpara, que cada cierto rato, te interrumpe mientras estás en plena acción. Pero a parte de eso no estuvo mal.
Conseguí lo que quería (por supuesto). Un chico delgado, muy obvio y barbón. Para nada mi tipo, excepto por la barba. Tuvimos un buen faje, una conversación bastante floja y nada más. Luego me alejé de allí y fui a buscar un recuerdo de la infancia.
Lo último de mi día fue comer en una churrería a la que iba mucho cuando aún vivía aquí. "Los Churros Galácticos". Me encanta el supergaláctico cubierto de chocolate y granillo de colores además con relleno de chocolate, leche condensada, cajeta o mermelada... (babeando). Mi rico churro y un chocolate (nunca es demasiado chocolate) fueron lo mejor para mi depresión.
Eso es todo por ahora. Escribiré cuando tenga alguna otra cosa interesante que escribir. Mientras tanto. ¡Adiós!
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